¿Qué es un Project Management?

By 2 marzo, 2017Blog

Consecuencias de la profesión a la que me dedico, han sido muchas las ocasiones que he tenido que contestar la siguiente pregunta: ¿Project Management? ¿qué es eso? Explicado tanto en círculos sociales como profesionales, he recibido una respuesta muy interesada en saber  con mejor detalle, qué implica esta filosofía de trabajo y los requisitos necesarios para dedicarse profesionalmente  a la gestión de proyectos.

Nacida en un principio como una profesión relacionada con los proyectos técnicos, principalmente en los campos de la arquitectura e ingeniería, poco a poco ha ganado terreno en el mundo de los negocios, siendo en la actualidad un perfil necesario en cualquier empresa eficiente. Los cambios económicos, sociales y de valores han obligado a las empresas modernas a transformarse para adaptarse a las nuevas necesidades globales. Esto profesionalmente ha hecho que las empresas que  trabajan eficientemente en la actualidad, demanden nuestro principal valor: poder transmitir sus valores a la sociedad, mediante una mejor gestión e incluyendo el arte y el diseño como elemento comunicador de su filosofía de trabajo. La cultura ya no es sólo una demanda social, es un activo más de las empresas. Ya véis, cuando os gusta tanto una marca o un espacio de trabajo que cuida todos los detalles de su imagen, o véis arte urbano en la entrada del edificio de una gran empresa, directa o indirectamente ha entrado el perfil del Project Management. La relación directa de este tipo de estrategias con los buenos resultados económicos obtenidos por las empresas es más que evidente.
Antes de la crisis económica que todos conocemos, las empresas, en especial PYMES, se caracterizaban por tener mandos intermedios con una labor específica y una figura llamada gerente o director general, encargado de comandar y coordinar todos los departamentos, para conseguir los objetivos previstos por la empresa y derivando la comunicación de la marca con la sociedad a estudios y agencias externas.

Debido a la revolución industrial y tecnológica que estamos viviendo, con la robótica, la tecnología 3D, unido a la mayor herramienta de democratización de la información hasta ahora conocida: Internet; hemos avanzado a un perfil de dirección donde la persona responsable de llevar el timón debe conocer y controlar los principales procesos y características de cada departamento. Esto conlleva que el director general debe abarcar más aptitudes para desarrollar una gestión óptima, ya que también debe controlar todos los procesos, además de un cuerpo directivo más eficiente, puesto que la información y las decisiones van a mayor velocidad, además de tener ya un departamento interno encargado de transmitir la imagen de la empresa interna y externamente. En este sentido, las figuras del CEO en la Dirección y el Diseñador de la Casa en la Comunicación es la que mejor refleja esta forma de trabajar. Aquí es donde la figura del Gestor de Proyectos entra en escena, siendo el nexo entre las disciplinas de la gestión y la comunicación con el propósito de alcanzar uno o varios objetivos mediante el diseño y desarrollo de un Know-How acorde a la imagen y filosofía de la empresa. Y aunque normalmente es un trabajo limitado al tiempo de ejecución, muchas empresas están empezando a hacer uso de un Project Management a modo Director General o CEO, debido al perfil integral que este posee del mundo socio-económico.

Por tanto, si tuviera que definir que es un Project Management, diría según mi opinión y experiencia que es la persona responsable dentro de un organigrama de trabajo que coordina y controla los principales procesos de gestión (Contabilidad, Marketing, Recursos Humanos, Compras, etc….) y técnicos (Diseño, Arquitectura, Interiorismo, Producción, etc…) con el fin de llevar a cabo proyectos acorde a los objetivos de la empresa, además de ejecutar políticas de comunicación mediante el uso de la imagen y los valores que representa con el fin de transmitirlos de forma óptima a la sociedad. Por tanto, un Project Management no es más que la consecuencia inevitable de las exigencias del mercado, que aparte de resultados económicos, exige mejores fórmulas que aseguren un mejor estado de bienestar y de calidad de vida, valores en alza cada día que pasa y que las empresas no han ignorado. Los proyectos pueden abarcar desde la creación de cero de una idea empresarial o la implantación de nuevas políticas dentro de una empresa definida en el mercado.

Definido el concepto, los requisitos para desarrollar dicha profesión podemos separarlos en dos bloques de trabajo; primero tenemos las aptitudes para el desarrollo estratégico de proyectos, que abarcarían conocimientos de sistemas con las que trabajamos, tanto de gestión cotidiana, como herramientas de diseño y uso técnico.  En segundo lugar tenemos las exigencias operativas, reflejadas en la figura de los técnicos profesionales y el capital humano con el que se va a trabajar. Para ello no es tan necesario conocimientos, sino tener un buen grupo de trabajo y de confianza, y la gestión de dicho grupo, por lo que se debe tener habilidades en coordinación y organización y saber muy bien trabajar en equipo. Además debe estar al tanto de las novedades que la profesión exige, tanto a nivel de conocimientos como sistemas de optimización de negocios.

Como veis, desarrollar este tipo de trabajo lleva una alta dosis de conocimientos y aptitudes, además de una amplia experiencia en el sector, pero como con todos los retos que nos encontramos en la vida si van acompañados de una alta dosis de actitud, todo es posible. A título personal, esto es más importante que todas las aptitudes y requisitos señalados anteriormente. Mi experiencia me ha demostrado que una actitud constructiva reporta mejores resultados, ayuda en las relaciones profesionales y reflejamos una imagen positiva en nuestros clientes, que sabrán apreciar y agradecer.

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